“La Universidad que queremos”: intervenciones y algunas propuestas en la Jornada organizada por el Foro de la Educación de CyL

  1. DESARROLLO DE ALGUNAS DE LAS INTERVENCIONES

Coordinó la Mesa de debate: Rocío Anguita Martínez, profesora del Departamento de Pedagogía en la Facultad de Educación y Trabajo Social de la UVA, de la Asociación de investigadores de CyL y de las Redes Por otra política Educativa.

Enmarcó el debate en la necesidad de ahondar la realidad de la Universidad en torno a la desigualdad, la privatización y el papel social de la Pública, dentro de los debates que se vienen manteniendo en las citadas Redes (que agrupa a organizaciones vinculadas a la comunidad educativa: profesorado, alumnado y familias, partidos sindicales, políticas y sociales).

II.1. Emilia Ruíz Acítores, representante de CONFAPACAL,  en nombre de las familias, intervino sobre las dificultades en el acceso a los estudios universitarios. (CONFAPACAL es la Confederación de Federaciones de Asociaciones de Madres y Padres del alumnado de la Enseñanza Pública en Castilla y León)

En primer lugar agradeció que se le invitara a participar en un Foro sobre Universidad, que no es lo habitual, cuando lo que sí está muy presente es la economía de la Familias, ya que la continuidad de nuestros hijos en ella depende cada vez más de la capacidad económica y tenemos que hacer lo posible para que esto no sea así. Si queremos una Sociedad madura, no podemos perder a tanta gente por el camino como está sucediendo ahora, por el cambio normativo y la disminución de becas, que pone aún más dificultad a los sectores con menos recursos.

Dentro de las dificultades de acceso empezó poniendo sobre la mesa la LOMCE, que acabó de implantarse el pasado curso, con las llamadas reválidas paralizadas pero no derogadas y con la implantación de la EBAU, que criticó. Aparte de no estar de acuerdo con los sistemas selectivos y apostar por la evaluación continua, se centró en la precipitación porque no hubo tiempo para prepararla desde que sale la Orden, el 22 de Diciembre de 2016, se forma el comisión organizadora de la evaluación con la EDU del 26 de Enero, el calendario en 2 de febrero, que es cuando el profesorado pudo organizar con el alumnado la realización de la prueba, en un curso que ya, sin ningún imprevisto por el medio, es muy complicado.

Pero si esto no era suficiente, la Filosofía de primero era obligatoria para la prueba, al final se decide que no se va a examinar de esta asignatura por la imposibilidad de prepararla a esas alturas. Este curso todavía no sabemos si quedará como el anterior o se cumplirá la LOMCE y habrá prueba de Filosofía, pero yo no tengo constancia que el alumnado se esté preparando.

Ahondó en la gran incertidumbre que genera al alumnado y al profesorado, reforzado este curso por un cambio normativo por el que se suprimen las pruebas de septiembre, para acoplarse a las exigencias de la Universidad por el adelanto de las fechas de inicio de curso y creando un nuevo problema al alumnado en general, aparte de que no todo el mundo que hace bachillerato lo hace para acceder a la Universidad porque lo hacen también para acceder a los Grados Superiores de F.P. Y hay alumnado que se organizan para poder aprobar el curso en las dos convocatorias. Con una diferencia de 2 semanas es inviable. Como familias creemos que este cambio es muy perjudicial….

Pese a todo, destacó, el alumnado de Castilla y León supera estas pruebas en su inmensa mayoría con más del 90 % de aprobados en todas las provincias. Pero…las carreras con una nota de corte elevada no están ocupadas por alumnos de la Comunidad como sería lo normal, no….  acceden otros alumnos de otras Comunidades cuyas pruebas no son tan exigentes como las nuestra. Y agregó: …las familias venimos pidiendo que desaparezcan estas pruebas que siempre han limitado a nuestros hijos el acceso a los estudios que querían cursar, pero la realidad es muy tozuda, y lo que ahora pedimos y espero que todos nos apoyéis, es que esta prueba, mientras exista, sea igual para todos.

Estas carreras de obstáculos que nuestros hijos van superando hasta llegar aquí, habrá merecido la pena si llegan a conseguir su meta, que es formarse lo mejor posible para desarrollarse tanto en lo profesional, como en lo personal. Y participar en la sociedad de una manera activa, productiva y sobre todo que puedan ser felices en el papel que les toque desempeñar, terminó diciendo.

II.2. Verónica Martín Hernández, representante de Alternativa Universitaria, sobre la política de becas y dificultades de acceso y permanencia de las y los estudiantes en la Universidad. (AU pertenece a Estudiantes en Movimiento de CyL)

Empezó su intervención afirmando que Hace unos 10 años, en España se implantó el plan Bolonia que pretendía adaptar las enseñanzas universitarias al Espacio Europeo de Enseñanzas Superiores y nos igualaría al resto de Europa. Lo que finalmente ocurrió fue un encarecimiento de los precios, dificultando el acceso a la universidad, pasando de los 800€, con ligeras diferencias entre las universidades a los 1500€ con grandes diferencias entre universidades (por ej. en ciencias de la salud entre 757€ en Andalucía hasta 2372€ por curso en Catalunya). De tal manera que son las quintas más caras de Europa y, Castilla y León, las terceras más caras de España.

Esto es más grave si se tiene en cuenta, por un lado, el grado de experimentalidad (siguiendo con el ej. de ciencias de saludad, suponen 1815€, mientras que un grado en humanidades cuesta 1024€), y, por otro, el plan Bolonia supone la duplicación del coste para las asignaturas suspensas en algunos grados.

A ese incremento tan enorme de las becas, se une la disminución de sus cuantías, aunque hayan incrementado su número, lo cual las hace insuficientes de entrada y no digamos si vienen de fuera (característica de una región rural como la nuestra), a la vez que el alumnado tiene que cumplir una serie de requisitos muy duros para la concesión de la beca (estar matriculado en los 60 créditos del curso completo o tener todas las asignaturas de cursos anteriores aprobadas).  Pero, además, agregó: La concesión de la beca se suele realizar a mitad de curso, lo cual, para aquellos estudiantes que no tienen recursos, se hace imposible subsistir medio año.

Pero, por si fueran pocas barreras, Verónica apuntó más: la normativa de permanencia, que regula los créditos mínimos y máximos a cursar, así como el número de años de permanencia en la universidad. Esto supone que el estudiante tenga obligatoriedad de matricularse de asignaturas suspensas, contribuyendo al encarecimiento de las tasas además de que es  la universidad imponga el mismo ritmo de estudio, no atendiendo a las particularidades y situaciones del estudiantado (entre ellas las personales, de trabajo, residencia,…)

En definitiva, agregó: Todos estos factores suponen una elitización de los estudiantes universitarios y el descenso de la matrícula universitaria para aquellas familias con rentas más bajas, ya que el coste de estudiar en la universidad puede equivaler a más de la mitad de la renta familiar, lo que hace inasumible el gasto para muchas de las familias trabajadoras.

Y como propuesta: Para tener un sistema más igualitario, las matrículas deberían ser gratuitas, como en otros países de la Unión Europea (Dinamarca, Finlandia o Suecia) y un sistema más flexible para avanzar así en una Universidad Pública y de calidad para todas y para todos. Y si no hay dineros, que se paguen más impuestos y sean más progresivos.

II.3. Ana Negro Macho, profesora de la Uva, doctora en Sociología, del Departamento de Sociología y Trabajo social, centró su intervención en el Mapa de titulaciones de Castilla y León.

Desarrolló el Acuerdo de Julio de 2016 de la Junta de CyL con las cuatro Universidades Públicas, por un lado, y con las cinco Universidades Privadas (1) de espaldas a las reivindicaciones previas sindicales y políticas, en base a las críticas de cómo se habían llevado a cabo la implantación de las universidades privadas, con titulaciones duplicadas y sin responder a ninguna necesidad: demanda por razón de mayor población escolar, desarrollo de nuevas ramas por avances científicos o cobertura de nuevas necesidades profesionales. Y saltándose los informes de la Conferencia General de Política Universitaria que señalaba deficiencias graves en los proyectos de creación con un 30% de profesores doctores, cuando el mínimo de Bolonia es el 50%), ni garantizaban la calidad docente, ni una mínima actividad investigadora (más del 90% de la investigación se hace en los centros públicos).

En cuanto el acuerdo UNIVERSIDADES PÚBLICAS, destacó que no podrán implantar nuevos Grados hasta el curso 2018-2019 y cada curso la Consejería se reunirá con las Universidades públicas y revisará las titulaciones, en función de la matriculación con lo que esto supone sin que se vea si es coyuntural, o darlas salida formando parte de carreras dobles, ver en qué fallan para corregir, hacerlas más atractivas o respetar dimensiones específicas.

Y, respecto a los Másteres, la necesidad de una programación regional de Másteres estratégicos, partiendo de las propias universidades y se podrán solicitar nuevos pero dentro de los recogidos en los anexos del acuerdo hasta finalizar el curso 2018-2019, que alcanza solamente 35 títulos. (2)

 

En cambio barra libre a las UNIVERSIDADES PRIVADAS, aunque se establece también un catálogo cerrado de titulaciones y de grados, en este caso son 74, muchos de ellos duplicados (3).

Acabó diciendo que el fondo de la regulación del Mapa de titulaciones es ideológico, porque está la intencionalidad de privatización de la Universidad, provocando el trasvase de fondos públicos y de alumnado a la empresa privada, aunque estas se parezcan más academias para titular. A pesar de todo la Universidad Pública tiene que empeñarse en formar personas críticas.

Notas

  1. La Junta de Castilla y León ha autorizado tres nuevas universidades privadas (IE University -Segovia-, Católica de Ávila, Isabel I -Burgos-, Europea Miguel de Cervantes -Valladolid-) que se unieron a la Pontificia de Salamanca. Con el 15% de matrícula de Grado y el 40% de Másteres.
  2. Ubu, 4; Ule, 7; Usal, 10; y Uva, 14
  3. Ups, 7; Uca, 13; Uemc, 19; IE, 24, y UIIIc 21

 

II.4. Juan José Villalaín Santamaría, profesor de la Universidad de Burgos (Responsable del Grupo de Geología, Geoarqueología y Evolución Paleoambiental. Departamento de Física. Escuela Politécnica Superior) que habló como Vocal de la Asociación de Investigadores de CyL., sobre la situación de la investigación en las universidades públicas de la Comunidad.

Empezó constatando una cruda realidad, a pesar de que cualquier aspecto relacionado con la investigación, sirva a las administraciones de propaganda: Hay grupos de investigación que llevan sin financiación varios años.

Porque la financiación es garantista: los lobbies europeos que responden a sus intereses, las CCAA son financiadas de acuerdo con sus capacidades científicas y, desde 2009, con la llamada crisis, no existe financiación de CyL, con fondos Feder, con ciertas temáticas y contextos marcados. Desde el 2014, tienen cabida los grupos consolidados (y envejecidos por la tasa de reposición), con la obligación de que sea en colaboración con empresas privadas, con proyectos de menos de 8 o 9 meses, con becas-contrato por obra y servicio o en prácticas (ahora anulado por las movilizaciones) y sin que puedan acceder los contratos pre-doctorales. Fueran quedan las  y los jóvenes investigadores y  las investigaciones sociales.

Finalmente pidió que la Comunidad Autónoma haga convocatoria con fondos propios y que la investigación sea en todos los campos, además de que haya permeabilidad entre las y los investigadores y la mesa de trabajo de la Junta, para que haya racionalidad  en el diseño y en el gasto público. La derivada de la investigación es ideológica porque no tiene en cuenta más allá de los intereses de unos pocos, por lo que es consciente de que la Universidad cambiará en la medida que cambie la sociedad.

II.5. Otras intervenciones.

  • No hay que olvidar que todo el proceso que estamos viviendo corresponde a la estrategia de mercado del capital: trasvase de lo público a lo privado (privatizando los procesos de educación y del conocimiento), aumento del ejército de reserva del profesorado (y mayor dificultad de acceso), a menos alumnado, menos recursos; la investigación como ingeniería curricular (acreditaciones incluso con empresas, formarse en poco plazo, aunque suponga empobrecimiento,….),…

 

Los procesos de privatización, además considerar la educación como mercado y de la descapitalización paralela de lo público,  también se plasma en: ¿financiamos la oferta o la demanda?, la consideración del alumnado como “demandantes” de becas, hablar de autonomía (¿de quién, de quiénes?, cuando los gobiernos actúan en función de sus intereses),  no tener en cuenta centros y periferias (otras ciudades más pequeñas, la ruralidad de la Región,…), considerar la investigación como patentes y sin transparencia social, ….

 

No hay crisis, hay un cambio de modelo que deja fuera las humanidades y el pensamiento crítico, corta el acceso a la militancia social, … Antes había menos asignaturas y más tiempo para pensar, informarse y participar.

 

La Universidad es el espejo de lo que los “dirigentes” de la sociedad quieren, es el reflejo de la sociedad, que hay que cambiar.

 

La Universidad Pública es buena (al margen de los rankings) y, aunque manifiestamente mejorable, hay que ponerla en valor.

 

Necesidad de pujar para que el acceso y el mantenimiento sean en igualdad de condiciones. Aquí hubo controversia con una intervención que iba en el sentido de, ante las situaciones descritas, que la gente y la propia universidad, se buscara la vida: ¿Qué universidad queremos?, decía. Y agregaba: en términos basado en la comodidad?, en lo que se nos ofrece?. Hay que construir esa universidad que queremos y pelearla. Hay que saber hasta dónde “puedo” llegar y pelearlo. Las contestaciones fueron en el sentido de la mercantilización de la educación citada y de que solo se puede establecer esa batalla en un plano de igualdad y bajo la premisa del derecho a la educación. Si no es liberalismo.

 

Como papel social de la Universidad, se agregó, es construir ciudadanía, como espacio para crear, participar, auto gestionar,.. y que suponga una transferencia a la sociedad.

 

  • Se insistió en la necesidad de :
    • Bajar ya, una vez pasada la “crisis”, el coste de los grados para evitar fugas y que las familias sigan soportando el coste de la educación de sus hijas e hijos. No puede ser que el 36% (y bajando) de jóvenes de 18 a 24 años estén en la Universidad (frente al 40% en otros países).
    • Hacer autocrítica en la investigación, buscar soluciones (buscar vetas para introducir investigaciones que inicialmente no cabe en el límite oficial,…).
    • La investigación necesita más inversión y ni siquiera ha acompañado la subida del PIB
  • No fijarse solo en el número de grados, en cuanto al mapa de titulaciones se refiere, sino en hacerlos más atractivos parta “atraer-retener” al alumnado. Y aplicar criterios no economicistas para mantener estudios aunque tengan poco alumnado (ej. de Geología).
  • Conjugar, respecto al calendario de inicio de curso, dejando en una prueba de la EBAU (apuntado por la representante de las familias, dejando en una prueba la EBAU), las diferentes necesidades con responsabilidad en un objetivo compartido
  • Insistir en la evaluación continua, porque se pierde mucho tiempo en evaluar y queda poco para enseñar, con solo una convocatoria (y otra de repesca) y más cuando se tienen más de cien alumnas y alumnos.
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